Quien más, quien menos, se habrá dado cuenta de que está haciendo mucho aire.
Afortunadamente según la dirección
de protección civil no somos una de las comunidades en las que los
vientos llegarán a 135 km/h, aquí la alerta "sólo" es para vientos de hasta
100 km/h.
Es del viento de lo que voy a hablar en esta entrada. Concretamente de mi experiencia
con el que está soplando ahora mismo y que oigo golpear contra mi ventana.
Desde las tres de la madrugada no he podido pegar ojo. Supongo que se han juntado
mis nervios por el importante evento de esta tarde con el viento huracanado que
soplaba en el exterior. El caso es que llevo despierto desde entonces.
Además hoy Cristina entraba a trabajar a las seis y como no me hacía ninguna gracia
estar sufriendo por si le pasaba algo hasta que llegase a su trabajo he decidido acompañarla.
A las cinco y media hemos salido con el coche a la calle y esto es lo que nos hemos
encontrado:
- La grua de la obra que hay al lado del Corte Inglés está dando vueltas como una loca
(alguién debería haberle puesto el freno de mano) y la carga que tiene suspendida giraba sin
control. No lo puedo asegurar pero no me extrañaría que si la carga contenía materiales sueltos
algo haya caido abajo
- Varias parabolicas en el suelo o sobre algún coche
- Uno de los hoteles de enfrente de la estación ha tenido que decir adios a varios cristales
de sus ventanas. La calle estaba (y está) llena de cristalitos.
- La carretera de Borriol, desde dentro de Castellón hasta la rotonda que empalma con la
CV-10 está llena de:
- Uralitas
- Señales de tráfico
- Cartelería de metal, de comercios y anuncios publicitarios
- Contenedores de la basura
- Plásticos
- Uno de los edificios en construcción al lado de la UJI ha perdido casi todo el mallado de
seguridad de la parte superior y han caido muchos escombros sobre las vallas inferiores de la
obra
Pero después de dejar a Cristina en su trabajo y volver a casa, cuando ya eran las seis me he
topado con un par de cosas más.
La montaña que hay llegando a Borriol, una vez que pasas la rotonda de acceso a la CV-10, había
comenzado a arder. En la ida no había fuego, así que parece que se ha declarado sobre las seis menos
cinco. Tenía toda la pinta de que el tendido eléctrico ha caido sobre la vegetación ya que en el centro
del incendio se podía vislumbrar una torre eléctrica. El aire estaba extendiendo el fuego muy rápidamente
en dirección a la Montaña Negra.
Y por último entrando ya en Castellón los bomberos estaban trabajando en la rotonda de la silla retirando
escombros de la calzada y quitando vallas publicitarias que corrían el riesgo de desprenderse.
Si salís a la calle, por favor, tened cuidado.