No nos quitarán la libertad
La verdad es que no se que contar sobre la charla que dio Jorge Cortell el miercoles en la UPV (y todo lo que la charla ha traido detras suya) y que no se haya contado ya en la blogosfera. Han sido cientos de miles de millones los blogs y algun que otro medio los que se han hecho eco del asunto. Quizás no tantos pero me venía bien para poner unos cuantos enlaces.
Personalmente me alegro muchísimo de haberme escapado del curro para asistir a la conferencia. Las charlas de Jorge siempre valen la pena aunque tengas que estar sentado en el frio suelo durante cinco horas. Su forma de exponer las cosas no sólo despierta a tu cerebro y le quita las telarañas que no te dejan ver la realidad, además consigue contagiarte de ese espiritu activista que tanto se echa de menos hoy en día.
En cuanto a todo lo que está ocurriendo no puedo más que mostrar mi indignación y mi repulsa. Aquí no estamos hablando de que igual un día nos quedamos sin poder descargar música de Internet, aquí hablamos de libertad. Libertad de acceso a la cultura. Tenemos la tecnología suficiente para facilitar ese acceso, para devolver la cultura y el conocimiento a quien de verdad pertenece: la humanidad. Aun así continuamente se ponen trabas a este acceso global.
Al usuario de a pié se le cobra por acceder a la cultura. ¿Cuanto? Cuanto más, mejor. Se le prohibe comunicar aquello a lo que ha tenido acceso. Como si se desease que cierto conocimiento quedase atrapado en la mente de un hombre hasta morir. No lo puedes reproducir, no lo puedes compartir con el mundo y ojito con decir algo que suene remotamente parecido porque te pueden echar encima a los perros.
Hablamos de libertad, sí. Y hablamos también del rechazo a prácticas monopolistas, a la extorsión, a la intimidación, rechazo a que las leyes se hagan para unos pocos. Hablamos de como los grandes y poderosos manipulan al pequeño, al mediano y, si pueden, al grande y poderoso. Nos encontramos metidos en una guerra en la que ganan dos y perdemos todos los demás. Hablamos de que si nos quedamos parados vamos a llegar a un mundo que no nos va a gustar.
Un mundo donde nos diran lo que podemos ver, lo que podemos saber y lo que podemos hacer. Un mundo donde leer un libro significará pagar una gran suma a alguien que simplemente está ahí cobrando mientras el autor escribe cien libros al año al tiempo que compagina la escritura con dar clases en una universidad y trabajar los fines de semana en un burger para poder sobrevivir. Un mundo donde para tener un hijo habrá que pedir permiso, habrá que pagar y por si fuera poco el neonato será culpable de atentar contra la propiedad intelectual de los demás nada más haber nacido a menos, claro, que consigamos extirparle todos los sentidos.
Yo no quiero ese mundo. Yo quiero un mundo donde pueda leer cualquier libro cuando lo desee por simple placer. Donde pueda encontrar la respuesta a alguna de mis dudas. Quiero un mundo donde pueda escuchar en cualquier momento y lugar esa canción que alegra mi corazón. Quiero poder decir "A" y que alguien en otra parte diga "AB" y otro continue con un dulce "ABC", quiero que a quien no le guste mi "A" pueda contestarme con una "Z" o con una "ABZBA". Quiero poder volver a ver esa gran película pero esta vez abrazado a mi chica. Quiero un mundo donde las personas que gobiernan sepan ver que esto es bueno, que es lo que queremos todos y que actuen en consecuencia. En mi mundo quizas exista el dinero o quizas no, pero en mi mundo no se comercia con ideas, se comparten.
El miercoles me planteé a quién pertenecen mis ideas, en realidad sólo son mías porque emanan de mí. Pero tienen mucho más de otras personas que de mí mismo. Jorge dijo en su charla que todos los artistas estan influenciados por otros artistas. Es cierto, una verdad indiscutible. Yo, a veces, escribo y se que lo que escribo nunca habría nacido si no fuese por la poesia de Becquer, por el pesimismo apocalíptico de Michael Moorcock, por la estética del manga japones, por la dulzura de mi madre, por ese primer amor, por el último y por millones de influencías de las que ni siquiera yo soy consciente. Sí, hay algo de mí en mis escritos, quizas un dos o un cinco por ciento, o más, o menos, no lo sé, pero ojalá esa pequeña aportación sirva de inspiración a alguien.
En realidad no somos nada sin la cultura. Yo no podría hablar si entre los hombres no se hubiese desarrollado el lenguaje, es una suerte no tener que pagar derechos de autor por hablar. Yo tendría que comer con las manos si no se hubiesen inventado los cubiertos. Es justo reconocer el merito de quien inventase la cuchara pero si se le otorgase el monopolio sobre las cucharas más de la mitad del mundo nos veríamos obligados a seguir comiendo con las manos.
Quiero vivir libre, libre para pintar con palabras los sentimientos usando colores que alguien me enseño a utilizar. Libre para enamorar a esa joven de pelo rojo con la canción que alguien me enseño a cantar. Libre para contar a mis amigos la comica historia de miedo que alguien me conto y me hizo reir. Quiero vivir libre y que todos los demás vivan libres.
6 comentarios
Joder, sólo puedo decir: "amén"
Y yo sólo puedo decir "trabas". Y después, "amén" :D
Para poder entender el comentario de Mars Attacks debeís saber que en el post original aparecía la palabra "travas" escrita por tanto incorrectamente. La he corregido para no seguir dañando la vista a nuevos visitantes :)
Gracias por tu corrección Mars.
No conocia a Jorge Cortell, pero gracias a tus posts ya visito su bitácora. Por lo demas estoy completamente de acuerdo contigo
En esto de la libertad de la cultura, hay que tener en cuenta que hay gente que ha creado ese libro, esa música, esa película...
Gente que intenta vivir de ese trabajo, y poder dejarse otros, menos productivos y que pueden hacer que las palabras y las notas no surjan...
No hay que mirar sólo el lado del usuario, del que disfruta de la obra, sino que se ha de tener en cuenta también el del creador.
Hay que permitir que convivan las dos opciones, la que permite sobrevivir al autor, y la que permita compartir lo máximo la obra.
Es un tema delicado y complicado, en el que, desgraciadamente, los autores poco tienen que decir, por culpa de otros, que acaban acaparando los beneficios de la obra creada por otro.
Un saludín
Lo de la cultura es algo muy amplio... es escritura, dibujo, música... hay muchas expresiones de la cultura.
Actualmente para acceder a la cultura hay que pagar al autor (y al distribuidor y al tendero y al gobierno...) una suma, es lógico, ya que es su obra, y su... "propiedad"
Aunque esto último no lo tengo tan claro...
Cuando un artista comienza a escribir (o cantar, o dibujar...) lo hace porque tiene una idea, ha visto algo, ha pensado en una historia, le ha venido la inspiración y ¡hala!, a crear.
Lo hace porque le gusta, y cree que puede gustarle a demas gente, pero ya llegamos a situciones en las que nos "roban" a mano armada, con canones y con historias.
Yo realmente creo que los autores deberían estar agradecidos de que halla gente que pague por sus obras.
A mi si me gusta un comic, o un juego o un libro me lo compro, tambien hay cosas que me descargo, pero es que me cobren por los cds virgenes ke puedo usar para hacer copias de mis fotos, de mis trabajos o de los juegos por los que he pagado... en fin
Lo que ya me parece mal es que los que no son los autores se enriquecan con la obra, (ya sean los del top manta o los de la discografica de turno...)
Pero vamos, el principio de difundir la cultura gratuitamente no es nuevo, están las bibliotecas! y creo que se deberia hacer lo mismo con todo, porque si yo tubiera que pagar por todo lo que quiero... bastante justo me va
En fin, es la primera vez que me meto en este blog y tenia ganas de soltar esto de una vez en algun sitio
Un saludo!
